La economía palestina sufre su mayor colapso histórico

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) presentó su informe más reciente sobre la asistencia al pueblo palestino, en el que advierte que la economía del Territorio Palestino Ocupado atraviesa “su peor crisis registrada”, tras dos años marcados por restricciones crecientes, destrucción masiva y un colapso generalizado de la actividad productiva.

Según el documento, en 2024 el PIB palestino cayó hasta el 70 % del nivel de 2022, mientras que la producción económica se contrajo un 27 % respecto al año anterior. El PIB per cápita retrocedió a niveles de 2003, borrando dos décadas de avances. El costo de vida también se disparó: la inflación anual alcanzó el 54 %, empujando a miles de familias a la inseguridad alimentaria y al empobrecimiento.

El deterioro social es igual de severo. La tasa de desempleo llegó al 50 % a finales de 2024, el doble que en 2022, y la caída del índice de desarrollo humano equivale a perder un cuarto de siglo de progreso.

Una economía paralizada y su población al límite

Gaza concentra el impacto más devastador. En 2024, la economía local se desplomó un 83 % y el PIB per cápita cayó a solo 161 dólares, uno de los niveles más bajos del mundo. La inflación alcanzó un insólito 238 % y el desempleo llegó al 80 %. Casi toda la población vive ya por debajo de la línea de pobreza.

Las estimaciones señalan que el 70 % de las estructuras de Gaza están destruidas o dañadas, mientras que los indicadores satelitales muestran una caída del 73 % en la luminosidad nocturna, reflejo del colapso total de la actividad productiva. La UNCTAD advierte que la recuperación podría tardar varias décadas, incluso bajo condiciones ideales de ayuda internacional.

Así como Gaza sufre, Cisjordania y Jerusalén Este, también enfrentan una contracción sin precedentes. El aumento de restricciones de movimiento, la expansión de asentamientos, la violencia de colonos y la fragmentación territorial han frenado casi toda actividad empresarial y agrícola.

Estas presiones se suman a una crisis fiscal estructural. Más de dos tercios de los ingresos del Gobierno palestino dependen de transferencias controladas por Israel. Entre 2019 y 2025, las deducciones y retenciones ascendieron a 1.760 millones de dólares, equivalentes a casi la mitad de los ingresos netos anuales de la Autoridad Palestina. Para la UNCTAD, 2024 fue “el peor año fiscal” en la historia del Gobierno palestino.

  • Llamado urgente: alto el fuego, reconstrucción y renta básica en Gaza
  • Ante este colapso sin precedentes, la UNCTAD pide acciones inmediatas:
  • Establecer un alto el fuego permanente para permitir la reconstrucción.
  • Reconstruir infraestructuras esenciales, especialmente en Gaza.
  • Aplicar una renta básica de emergencia universal para la población gazatí, debido al empobrecimiento total.
  • Proteger a las pequeñas y medianas empresas, que constituyen la columna vertebral del empleo en el TPO.
  • Eliminar barreras al comercio y al movimiento, condición indispensable para cualquier recuperación sostenida.

La agencia advierte que, sin un cambio profundo en las condiciones sobre el terreno, cualquier ayuda internacional será insuficiente. El territorio se encuentra atrapado en un ciclo de dependencia, destrucción y colapso económico que se agrava año tras año.

Para la comunidad internacional, el diagnóstico es claro: el Territorio Palestino Ocupado vive la mayor crisis económica de su historia moderna. Los avances logrados en dos décadas se han evaporado en apenas dos años, y la capacidad del pueblo palestino para sostener su propia economía está hoy en su punto más crítico.

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