En un inesperado giro de los acontecimientos, una canción de Bad Bunny, «DtMF» (Debí Tirar Más Fotos), se ha convertido en el himno no oficial de los pueblos que luchan contra el desplazamiento y la devastación. La canción, que forma parte de su más reciente álbum «Un Verano Sin Ti«, ha resonado profundamente en Gaza y Líbano, donde las personas la utilizan para acompañar videos en redes sociales mientras regresan a sus hogares tras el cese al fuego entre Israel y Hamás.
Lo impactante de este fenómeno es cómo una pieza musical de un artista puertorriqueño ha logrado atravesar fronteras, llevando consigo mensajes de nostalgia, pérdida y esperanza en medio de la destrucción. «Debí tirar más fotos«, reza una de las estrofas de la canción, un mensaje de arrepentimiento y amor perdido que, aunque en principio podría parecer exclusivamente puertorriqueño, se ha convertido en una voz universal para aquellos que han visto sus hogares reducidos a escombros.
Tras el anuncio del alto al fuego entre Israel y Hamás, decenas de miles de palestinos desplazados están retornando este lunes al norte de Gaza, muchos de ellos después de más de un año viviendo en tiendas de campaña a raíz del conflicto armado. La internet se inundó con los videos de los gazaties acompañados por la canción DtMF, donde muestran imágenes de lo que antes eran sus hogares y ahora tras conflicto se han reducido a escombros.
No obstante, reflejan el deseo de reconstruir lo que se han perdido. Las personas palestinas reconocen que nunca una canción de origen extranjero, con ritmos y letras tan distantes de nuestra realidad, tuviera tanto impacto aquí, pero eso ha cambiado, ya que «DtMF», posee una carga simbólica, que ja tocado una fibra sensible en los corazones de quienes han vivido la tragedia de ver sus tierras devastadas.
Pero no es solo en Palestina se escucha sino también en el Líbano, donde canciones como «Lo que le pasó a Hawái» se destacan por su mensaje de apoyo a la independencia de Puerto Rico, el cual está marcado por una historia de colonialismo y lucha por la autodeterminación y opresión.
A pesar de que la situación en Gaza y Líbano no puede equipararse con la crisis económica y social de Puerto Rico, los tres lugares comparten una lucha común contra el despojo y la pérdida. Bad Bunny, con su música y su mensaje político, ha logrado que su voz se escuche más allá de los límites del Caribe, conectando a comunidades que, aunque geográficamente distantes, sienten el mismo dolor.




